2.03.2009

“Maternidad y trabajo doméstico: cuando las tareas del hogar y de cuidado se constituyen en un empleo remunerado”. La cantidad de madres que trabajan en el servicio doméstico duplica a la de mujeres sin hijos (20,4% vs. 11,3%). La educación es el principal factor que incide en las probabilidades de trabajar en el servicio doméstico: el 42,4% de las madres que se desempeña en él no completaron los estudios secundarios. Además, estas mujeres no tienen igualdad de oportunidades desde el ámbito normativo con las asalariadas. Se rigen por un régimen especial que no las protege al momento de ser madres. Por ello, es fundamental garantizar a las mujeres que trabajan en el servicio doméstico –en su mayoría, madres en situación de pobreza y con bajo nivel educativo– los derechos que tiene el resto de los trabajadores asalariados.